Mostrando entradas con la etiqueta Feminismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Feminismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de diciembre de 2010

El trabajo doméstico: la moderna esclavitud 

En Europa también hay muchos trabajadores domésticos en la economía informal. Millones de trabajadoras domésticas sufren abusos, discriminación y sobre explotación laboral. La ley no las protege, pese a que su trabajo es fundamental para el funcionamiento de la economía. 
 El trabajo doméstico es uno de los oficios más antiguos y una de las ocupaciones más importantes para las mujeres a nivel mundial. Aunque sigue siendo parte de la economía informal, es indispensable para el funcionamiento de la economía fuera de la esfera doméstica.
Los trabajadores domésticos se ocupan de labores de limpieza y preparación de alimentos, cuidado de niños y de ancianos, trabajos de jardinería, de choferes y personal de compañía en los hogares más diversos. 
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) unos 100 millones de personas trabajan en este sector, la gran mayoría mujeres, y pese a su importancia a nivel global, no hay cifras confiables debido a que sigue siendo parte de la economía informal.
Pocos países tienen legislaciones que protejan los derechos de las trabajadoras domésticas y donde hay leyes lo común es que no se respeten. “Los patrones prefieren no darse cuenta de que las trabajadoras del hogar tienen derechos y cuando alguna los reclama o es víctima de intimidaciones o es despedida injustificadamente. Es muy difícil cambiar esta cultura”, afirma Marcelina Bautista Bautista, en conversación con Deutsche Welle. 

Discriminación y abuso

Bautista, nacida en 1966 en Tierra Colorada, en el Estado de Oaxaca, comenzó a trabajar como empleada doméstica a los catorce años, cuando llegó a la ciudad de México, y ha vivido en carne propia la discriminación, abuso y explotación que sufre la gran mayoría de estas mujeres. 
Con otras trabajadoras domésticas de diversos países latinoamericanos fundó en 1988 la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar, organización que proclamó el día 30 de marzo como el Día Internacional de Trabajadoras del Hogar a nivel continental. “Bolivia y Perú lograron que el 30 de marzo fuera un día nacional de las trabajadoras del hogar y además festivo". 
“En México el proceso ha sido bastante lento, tenemos una iniciativa de ley desde hace 12 años y aún no ha sido aprobada, pese a que ya nos apoyan otras instituciones y organizaciones como la Comisión Nacional de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF)”, señala. 
La activista, que fue distinguida en Berlín con el premio de Derechos Humanos de la fundación Friedrich Ebert por su compromiso en la lucha contra las condiciones laborales injustas, señala que las trabajadoras del hogar sufren muchas formas de discriminación en el trabajo. Bautista lidera desde el 2000 el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH).
“Hay mujeres que llevan hasta 30 años trabajando en una casa y no han tenido vacaciones. Hay mucho desconocimiento por parte de las trabajadoras y por eso no reclaman sus derechos”, dice. “No tienen seguridad social, ni se respeta un horario de trabajo que debiera ser de ocho horas diarias, tampoco reciben vacaciones ni aguinaldo”, añade.
Bautista señala que muchas mujeres prefieren trabajar “de entrada por salida”, y no de planta porque resulta muy esclavizante, no tienen tiempo para estudiar ni para ver a la familia. CACEH promueve un salario mínimo de 250 pesos diarios por ocho horas de trabajo. También pide que se regule las horas extras, que no se emplee a niñas menores de 14 años y que se les permita seguir estudiando. 

Violencia y desprotección

“Las trabajadoras sufren abusos sexuales, a veces tienen hijos de los patrones y son ellas quienes los crían, otras veces se mueren y nadie se entera. Esta situación de violencia que sufren las trabajadoras sigue estando oculto, trabajan solas, sin protección, la ley no permite que haya una inspección en los hogares porque es un lugar privado, pero nuestros derechos pueden morir ahí”, lamenta. 
“Cuando recién empezamos, las patronas nos decían que éramos las guerrillas. Porque enseñábamos y capacitábamos a otras mujeres. En un taller que organizamos y en el que abordamos el acoso sexual, nos dimos cuenta de que todas las presentes, unas 35 mujeres, habían sufrido abusos”.
Los avances en la conquista de sus derechos han sido lentos. En el 2006 hubo un encuentro internacional sobre el trabajo doméstico que reunió en Amsterdam, Holanda, a numerosos grupos de Asia, África, América Latina y el Caribe. Ahí surgió la propuesta de formular un Convenio para las trabajadoras del hogar que fuera respaldado por la Organización Mundial del Trabajo (OIT). Se espera que este convenio sea aprobado en la conferencia de la OIT en 2011. 
Según cifras de la OIT en América Latina 14 millones de personas se dedican al trabajo doméstico. Bautista señala que en Brasil el avance legislativo es bastante fuerte, en Chile la seguridad social es posible, así como en Paraguay y Argentina. Uruguay es ejemplar por la legislación que tiene. Perú, Bolivia y Costa Rica recientemente aprobaron leyes que las protegen. Pese a las leyes es muy difícil ponerlas en práctica, las mujeres siguen ganando sueldos ínfimos, se discrimina a las mujeres indígenas como se ve en los casos de México y Guatemala. “Tenemos mucho que hacer todavía, si no somos nosotras las que nos levantamos a luchar nadie lo va a hacer por nosotras”, concluye.

- Autora: Eva Usi
Editora: Claudia Herrera Pahl

lunes, 25 de octubre de 2010

Proceden de 28 estados del pais participantes al encuentro feminista

2010-10

 Por primera vez asiste una representación de las mujeres indígenas.
El Encuentro Nacional Feminista busca la forma de hacer frente a las situaciones de violencia, discriminación, inseguridad e inequidad que afectan las mujeres en sus diferentes contextos.
A este encuentro llegaron mujeres de 28 estados del país, feministas, indígenas, rurales, urbanas,  jóvenes, sindicalistas, legisladoras, académicas, trabajadoras sexuales, artistas, comunicadoras, estudiantes, con VIH/Sida, empleadas domésticas y amas de casa, entre muchas otras.
En la agenda figura la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, incluido el aborto, y la revisión de las diversas expresiones del feminismo, es decir dónde están hoy las feministas, qué hacen y cómo a través de la organización se puede recuperar la fuerza política del movimiento, señaló el comité promotor.
Reconocieron la pluralidad del movimiento, y por tanto, afirmaron que desde la organización se ha cuidado la forma en que se llevará a cabo este evento.

La idea principal fue facilitar reuniones preparatorias nacionales para discutir quiénes y cómo podrían participar. Las reuniones se llevaron a cabo en Guanajuato y Querétaro, y desde ahí se tomaron decisiones importantes, una de ellas fue definir que todas participarían a nivel individual, sin excluir la  adscripción grupal y política que cada una tiene.

Se contó con el apoyo de instituciones locales, federales, de organizaciones civiles, asociaciones internacionales, legisladores e iniciativa privada.

Sin embargo, el comité promotor aseguró que estos apoyos de ninguna manera tuvieron efectos en las definiciones temáticas que se reflexionarán y discutirán durante tres días.

Por primera vez, en una reunión de mujeres a nivel nacional, asiste una representación de las mujeres indígenas que presentará una propuesta para construir un Estado laico, democrático, plurinacional y pluricultural que sea más incluyente y que garantice el acceso y respeto a los derechos humanos de todas, sin importar la condición o el contexto en el que vivan.

El comité reconoció la voluntad de la gobernadora Amalia García Medina, al señalar que refrendó su compromiso con el  feminismo en México y recuperó de su mensaje que el reto será superar la cultura de la subordinación y violencia presente en la vida de las mujeres.

Las mujeres que representan a 28 estados del país proceden de Zacatecas, Oaxaca, Querétaro, Distrito Federal, Durango, Yucatán, Guanajuato, Sinaloa, Coahuila, Guerrero, Chihuahua, Hidalgo, Puebla, Michoacán, San Luis Potosí, Aguascalientes, Jalisco, Quintana Roo, Campeche, Baja California, Nuevo León, Chiapas, Veracruz, Morelos, Colima, Estado de México y Tabasco.

El Encuentro Nacional Feminista 2010 concluirá el próximo 29 de agosto. Para  entonces, las integrantes del Comité Promotor esperan que pueda derivarse de los trabajos una agenda política que integre las necesidades y problemáticas que enfrentan las mujeres en todo el país y que genere mecanismos para reivindicar la lucha por los derechos humanos. 

- La Jornada Zacatecas (en Línea) http:// www. lajornadazacatecas.com.mx
XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe:
Mujeres indígenas y rurales ejercen feminismo radical, de izquierda

 2009-03-23


"Las mujeres indígenas y rurales ejercemos un feminismo radical y de izquierda", cuando luchamos por no vivir más desigualdades no sólo de género, sino de clase y etnia, cuando decidimos no vivir más violencia y cuando vemos nuestra realidad impuesta por el gobierno que busca controlar nuestras vidas a través de programas que no resuelven nuestros problemas sino los agravan, coincidieron en señalar mujeres de Guatemala, El Salvador, Bolivia y México.
Durante la conferencia titulada: ¿Por qué un feminismo indígena y rural?, que se llevó a cabo en el marco del XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, que se lleva a cabo en la Ciudad de México, con la participación de mil 600 mujeres de la región, las ponentes coincidieron en que las indígenas y rurales tienen claro que están luchando contra el sistema capitalista neoliberal, el mismo que violenta sus intereses como seres humanos.
Flor de Jesús Pérez Ramírez, joven indígena integrante del Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, afirmó que el problema de las indígenas y rurales, radica en la opresión, exclusión subordinación y violencia, esquema que se reproduce en todos los ámbitos de la vida, por ello, agregó, las mujeres indígenas creemos firmemente desde la bases, donde en carne propia hemos vivido la pobreza y además violencia, de donde deben partir los cambios.
"Somos nosotras las que debemos unir nuestras fuerzas, crear colectivos de mujeres, para destruir y hacer un cambio en este sistema que oprime y lastima nuestro corazón. Estar organizadas, no podemos quedarnos calladas ante las injusticias y atrocidades que hieren nuestras vidas y la de nuestras hijas e hijos", puntualizó
Pérez Ramírez añadió que a las mujeres nos toca una ardua labor de lucha, tenemos que incidir desde todos los ámbitos donde se ha implementado la ideología del capitalismo patriarcal, desde nuestros propios espacios, la relación con nuestra pareja, familia y comunidad. "Este es un elemento diferenciador de los otros feminismos la lucha de las mujeres indígenas, en estrategias de cambio que involucren en el ámbito colectivo, no sólo de los cambios individuales que por sí solos no resultan en nada".

Más que violencia física

Las mujeres indígenas y rurales reunidas en una de las más concurridas sesiones de las realizadas en el exconvento de Regina Coelli, coincidieron en que existen términos académicos usados por las feministas citadinas, que a ellas se les dificulta entender, sin embargo los han analizado y se han dado cuenta de que existen otros tipos de violencia contra las mujeres, además de la física.
Cuando nos gritan, nos impiden participar en los espacios de decisión en las comunidades y la violencia estructural que ejerce el gobierno a través de "programas de desarrollo", que lleva a sus comunidades agravando los problemas.
Citaron como ejemplo los programas mexicanos Oportunidades y el de apoyo a las personas de la tercera edad en Chiapas, los cuales fomentan el alcoholismo entre los hombres, y la violencia contra las mujeres, porque al ser ellas las beneficiarias directas, son violentadas por sus parejas quienes les quitan el poco dinero que les llega.
De igual manera, denunciaron que las mujeres indígenas y rurales han sido violentadas históricamente de su derecho a la tierra, en los ejidos y comunidades por usos y costumbres, así como por la migración, ya que las pocas mujeres que poseen tierras son despojadas por las mismas autoridades al verlas solas.

Denuncian exclusion del feminismo 

En representación de Casimira Rodríguez, ex Ministra de Justicia de Bolivia, Daysi Peñalosa, señaló que su presencia en el XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe responde al interés de la lucha de las mujeres indígenas en busca de igualdad y respeto, son ellas quienes han vivido una serie de problemas para reivindicar sus derechos como mujeres y ciudadanas.
"Consideramos que es necesaria la mirada indígena dentro del feminismo, nosotras hemos vivido discriminación, social y étnica, nos califican como inferiores por nuestro origen rural o indígena, hemos vivido un sinnúmero de abusos y violencias de los derechos humanos".
Denunció que en el caso de las indígenas trabajadoras del hogar de Bolivia, las mujeres son discriminadas hasta por el movimiento feminista, pues en su esfuerzo para tener una mejor situación laboral y social ellas no contaron con el apoyo de dicho movimiento, de igual manera, las mujeres de clase media se conciben como merecedoras de derechos e igualdad de género, sin embargo cuando se refieren las trabajadoras del hogar estos criterios se olvidan.
Pese a ello, las indígenas trabajadoras del hogar consiguieron, precisó Daysi Peñalosa, el impulso de una Ley que las protege, a pesar de que algunas senadoras y diputadas que se dicen feministas bloquearon la aprobación de la misma, incluso una de ellas argumentó que con dicha Ley se le privaba a las mujeres de clase media de tener una trabajadora del hogar.
De igual manera, agregó que con la lucha, que no ha sido corta ni sencilla, también consiguieron que se instaurara el 30 de marzo como Día de las Trabajadoras del Hogar.
Precisó que el esfuerzo de estas mujeres por defender sus derechos es doble ya que trabajan de lunes a sábado y sólo descansan los domingos, día que utilizan para trabajar en su organización y capacitarse para continuar en la lucha.
Por su parte, Clara Silvestre Camposeco de Guatemala, precisó que las indígenas han estado trabajando en crear sus propias definiciones del feminismo, ya que ellas no han participado en los procesos para conocer todas las terminologías que se utiliza, sin embargo estamos seguras que toda nuestra lucha por la defensa de nuestros derechos se encuentra vinculada con el feminismo.
Consideró que "el feminismo no es más que nuestra incorporación en los diferentes espacios que redundan en beneficio de nostras mismas. La lucha de las guatemaltecas inició desde los 70, con nuestra participación en movimientos reivindicativos jugando papeles protagónicos, logrando que en algunos departamentos que las mujeres sean las salvaguardas del maíz, logrando derecho a la salud, y defendiéndonos a nosotras y nuestras hijas de la violencia".  
 
- Fuente: CIMAC

Gladis Torres Ruiz
ALAI, América Latina en Movimiento




Pronunciamiento de mujeres indigenas en el encuentro nacional feminista en zacatecas, agosto 2010

2010-09


Foro Mujeres Indígenas

Nosotras las mujeres de los pueblos indígenas de México, quienes hemos permanecido en lucha por más de 500 años, por el reconocimiento y respeto a nuestros derechos colectivos e individuales, en el marco del encuentro nacional feminista, estamos reunidas en  la ciudad de Zacatecas, los días 27,28 y 29 de agosto del 2010, mujeres Tepehuanas del norte, Náhuatl, Popolucas, Zapotecas, Mixes, Chinantecas, Ñu Savi, Triquis, Ikoots, Nahñu, Mazahuas. Y ante los festejos del bicentenario de la independencia y centenario de la revolución de nuestro país, nosotras las mujeres indígenas seguimos permaneciendo en la marginación ante la falta de compromiso y cumplimiento  del Estado Mexicano en el respeto a los derechos fundamentales para nuestro desarrollo social, económico, político, cultural y ambiental con nuestros pueblos.

Reconocemos:
 
La lucha de nuestras ancestras por la permanencia de nuestros pueblos y contra la opresión constante de las mujeres indígenas.

La lucha y logros de las mujeres feministas y apoyamos a la construcción de una sociedad de dialogo intercultural, plural, incluyente para una sociedad más justa y equitativa.
La declaración emitida por las hermanas indígenas y afro descendientes en Brasilia, en el marco de la Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe y la Diáspora, respecto a que no somos grupos vulnerables, sino sujetas de derecho, expresa que el Estado no ha cumplido su papel garante de derechos.
Que la participación de las mujeres indígenas es un hecho histórico en este Encuentro Nacional Feminista 2010.

Repudiamos:
 
La militarización del país y la violencia del aparato militar y nos posicionamos en contra de la creación de la policía única.

La destrucción sistemática de nuestros recursos naturales, culturales, sociales, jurídicos y políticos.

Todo tipo de violencia hacia las mujeres y nuestros pueblos indígenas.

Por lo que exigimos al Gobierno municipal, estatal y federal:

La garantía y respeto  de los derechos fundamentales, sobre todo, referente a los derechos a una vida libre de violencia para las mujeres  así como el acceso a la justicia de manera gratuita y eficiente en un marco intercultural.

El acceso libre, gratuito y de calidad a los servicios de salud que aún no garantizan la vida por enfermedades curables y prevenibles de las mujeres, ancianas, niñas y niños indígenas;  también, el inmediato compromiso en asegurar el acceso a la educación intercultural de calidad que incluyan, temas de salud sexual y reproductiva, clara y precisa.

La dignificación y el reconocimiento del trabajo del hogar y la garantía de los derechos fundamentales y laborales de las mujeres indígenas y no indígenas, trabajadoras del hogar.
A que cumpla y respete los instrumentos internacionales (CEDAW, CONVENIO 169 DE LA OIT, DECLARACION DE LA ONU SOBRE LOS PUEBLOS INDÍGENAS, BELEN DO PARA) relativos a pueblos y mujeres indígenas, así como las recomendaciones del Foro Permanente Indígena de Naciones Unidas y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Al cese inmediato al estado de sitio que vive el Municipio Autónomo de San Juan Copala; demandamos la pronta solución y castigo a los responsables del asesinato de Teresa Bautista, Felicitas Martínez, Alberta Cariño Trujillo, Jiry Jackola, Timoteo Alejandro Ramírez, Tleriberta Castro, de este etnocidio y responsabilizamos al Gobierno del Estado de Oaxaca de esta situación.

La investigación a profundidad e imparcial, de los asesinatos cometidos a las mujeres de Ciudad Juárez así como el castigo inmediato de los responsables.

Y nos comprometemos a:

Seguir impulsando procesos de liderazgos diversos de mujeres indígenas con perspectiva de género, intergeneracional y de autocrítica cultural.

Luchar por la construcción del derecho a la paz y desarrollo de los pueblos indígenas desde nuestra cosmovisión como mujeres indígenas para que se traduzca en el buen vivir.
Seguir fortaleciendo puntos de encuentros y diálogos con mujeres feministas en contra de la opresión patriarcal. Así como articularnos y establecimiento de alianzas con mujeres diversas. 

- Publicado en Boletines y comunicados por crónica de sociales 

Mujeres Indígenas, Zacatecas 2010

martes, 12 de octubre de 2010

Zacatecas: un re encuentro y un recuento...
2010-09-05



El Encuentro Nacional Feminista 2010 realizado en la ciudad de Zacatecas los días 27, 28 y 29 de agosto, abrió una puerta, instaló un piso y múltiples ventanas de diversos diseños pudieron observarse. El Centro de Convenciones fue el lugar de la cita, más de 1300 mujeres feministas de todos los estados de la República Mexicana llegaron. Fue en 1992, hace 18 años cuando se realizó el VII Encuentro Feminista en la ciudad de Acapulco.
En esa ocasión se lanzó la iniciativa conocida como Campaña Ganando Espacios para las mujeres mexicanas, la cual instaló, simbólicamente en la ciudad de Querétaro en 1993 una Constituyente Feminista que se propuso la elaboración de un Plan de Igualdad. Para la elaboración de este plan la campaña Ganando Espacios convocó al III Encuentro Feminista de Yucatán, el cual se llevó a cabo a fines de enero de 1994 en la ciudad de México, el nombre se eligió en honor al II Encuentro Feminista de Yucatán realizado en 1916.
Después de tantos años sin reuniones de este tipo de convocatoria amplia para Encuentro de Zacatecas las asistentes trabajaron el primer día el análisis del contexto económico, político y social del país y la situación de las mujeres. El segundo día giró en torno al balance necesario después de tantos años, de los encuentros y desencuentros. El tercer día se centró enlas conclusiones, acuerdos, estrategias, formas de articulación. Múltiples actividades se desarrollaron simultáneamente: paneles, conversatorios y actividades culturales, por lo que la riqueza y diversidad de temáticas de las aportaciones rebasa cualquier intento de sintetizarlas.
Multiplicidad de presencias, feministas de todo el país de todas las edades, de las diferentes redes locales y nacionales, de organizaciones no gubernamentales, de instituciones académicas, una gran diversidad de grupos, colectivos, de alianzas viejas y nuevas, de las diversas corrientes del feminismo y de las diversas ubicaciones políticas e ideológicas de la izquierda. En los últimos 18 años nuevas identidades se ha constituido, estuvieron presentes mujeres indígenas feministas organizadas, de diversos estados, por primera ocasión en un encuentro de este tipo. Las feministas jóvenes, construyendo, aportando y enriqueciendo los debates desde sus diversas identidades y posicionamientos. También estuvieron presentes feministas transexuales quienes próximamente realizarán un encuentro.
La emergencia que se vive en el país fue un tema presente en las discusiones de las mesas de trabajo, sin lugar a dudas éste también ha sido un factor que ha convocado a las asistentes. La declatoria final incorporó denuncias del agotamiento del modelo económico, la crisis política, el debilitamiento del estado, la militarización en zonas del país producto de la política de seguridad del gobierno de Calderón que está criminalizando a las defensoras de derechos humanos y las luchadoras sociales, con fuertes impactos no visibilizados en la sociedad civil.
Desde la plenaria de inicio el feminicidio fue visibilizado por las feministas de Chihuahua, la asignatura pendiente más dramática con la que tenemos que vivir día a día, la impunidad sistemática, persistente. La guerra del patriarcado capitalista en el cuerpo de las mujeres. Se exigió el cese inmediato al estado de sitio que viven las mujeres del municipio de San Juan Copala, Oaxaca, por parte de las fuerzas policíacas y de las organizaciones paramilitares, el encuentro se solidarizó con las mujeres indígenas Triquis.
La ofensiva de la derecha en contra del estado laico y contra el derecho decidir de las mujeres fue otro de los temas presentes, en particular la defensa de las mujeres presas por abortar en todo el país y en el estado de Guanajuato.
El conversatorio del Pacto por la Vida la Libertad y los Derechos de las Mujeres reafirmó su compromiso de continuar en la unidad en la acción, manifestándose cada primer jueves de mes por la libertad de las mujeres presas y por continuar la lucha por la despenalización del aborto en el todo país.
Las mujeres en este encuentro abordaron la necesidad del reconocimiento a las diferencias como un aspecto nodal para la construcción de nuevas relaciones entre las mujeres, desde la sororidad. Reconocer que las diferencias de todo tipo nos enriquecen y construir diálogos con respecto.
Las estrategias son diversas y están ligadas a las distintas formas de concebir la práctica política feminista, la relación de los movimientos sociales con el Estado, y también tiene que ver con la cultura y los vicios que permean el ejercicio masculino de la política en el país. Cómo generar fuerza política propia como movimiento a partir del real reconocimiento de la diversidad política e ideológica. Sin lugar a dudas este es uno de los principales debates para enfrentar la ofensiva política, jurídica, ideológica en contra de las mujeres. Para enfrentar la crisis del sistema capitalista, el agotamiento del modelo.
Las que han partido en los últimos años estuvieron presentes, las salas de trabajo fueron nombradas en honor a ellas, también diversas: Nancy Cárdenas, Graciela Hierro, Cecilia Loria, Esperanza Brito, Itziar Lozano, Nellys Palomo, Diana Alvarez.

Josefina Chávez

viernes, 8 de octubre de 2010

Feminismo, Encuentro Feminista 2010.

El Instituto de las Mujeres del Distrito Federal 

2010-10

POSICIONAMIENTO POLÍTICO

Desde la última reunión nacional feminista, efectuada hace dieciocho años en Acapulco, Guerrero, muchas cosas han cambiado en México. Los infructuosos esfuerzos por transitar a la democracia y la insistencia en un manejo inadecuado de la economía, han obstaculizado la consolidación de la ciudadanía de las mujeres.
Durante este lapso, se han incrementado la violencia, la vulneración de los derechos humanos, el deterioro ambiental, la negación de derechos a los pueblos indígenas, la impunidad y la propagación de los feminicidios en todo el país, el avance de los fundamentalismos contra de los derechos sexuales y reproductivos, la discriminación por razones de preferencia sexual o identidad genérica, la tergiversación y burocratización de la perspectiva de género, la precarización del empleo, la criminalización de la protesta social, el empobrecimiento generalizado, la incredulidad ciudadana en las instituciones gubernamentales y la sistemática exclusión de las mujeres de las instancias de poder y decisión.
En estas circunstancias, es prioritario plantearnos la rearticulación del movimiento feminista, para constituirnos en una fuerza política nacional que sea decisiva en la generación de un nuevo orden social más justo, libre e igualitario. Por ello, hemos convocado a todas las expresiones del movimiento a participar en el Encuentro Nacional Feminista (ENF2010), con el objetivo de fortalecer nuestros vínculos, diversificar nuestras estrategias y ampliar nuestras alianzas con otros movimientos sociales y organizaciones políticas progresistas.
No pretendemos imponer criterios de forma unilateral, ni establecer la unidad a toda costa. Por el contrario, buscamos una confluencia basada en la pluralidad y el reconocimiento mutuo de las distintas rutas y experiencias que hemos gestado en los últimos años para construir, desde la teoría y la praxis feminista, estrategias más eficaces que nos permitan, no sólo detener la violación sistemática de los derechos de las mujeres, sino también replantearnos el tipo de sociedad y el carácter del Estado que requerimos para garantizar la participación y representación política de las mujeres, así como el pleno ejercicio de sus derechos y libertades.
El grupo promotor de este Encuentro Nacional Feminista 2010, surgió a partir de los acuerdos alcanzados en la Primera Reunión Amplia de Feministas Mexicanas, realizada en la Ciudad de México el 28 de febrero de 2009, en la víspera de la realización del XI Encuentro Feminista de América Latina y del Caribe. A partir de la convocatoria, de alrededor de 50 feministas de organizaciones civiles y académicas, a reflexionar sobre la situación del feminismo en el país, en dicha reunión se contó con la asistencia de 219 mujeres de 12 entidades de la República1 y se discutieron, entre otros aspectos, la necesidad de fortalecer los espacios de discusión entre y en cada uno de los estados del país, a fin de que el Distrito Federal dejara de ser la excepción, en medio de un federalismo conservador; asimismo se plantearon las nuevas demandas generacionales, y se hizo un balance de los logros y asuntos pendientes relacionados con la agenda feminista.
Posteriormente, durante el XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, se decidió promover encuentros feministas estatales y regionales. Por otra parte, para definir el carácter del ENF2010, se realizaron dos reuniones nacionales preparatorias, una en Guanajuato (31 octubre 2009) y otra en Querétaro (11 y 12 de junio 2010). Además se han efectuado encuentros locales, que en sí mismos constituyen un gran logro, ya que en algunos casos, nunca se habían realizado eventos de este tipo.
A lo largo de este proceso hemos valorado la necesidad de restablecer la práctica, rota por 18 años, de organizar encuentros feministas, para contar con espacios de confluencia donde, a partir de una ética feminista cimentada en los principios de no discriminación, igualdad, libertad, autonomía, diversidad, sororidad, participación democrática y laicidad, podamos recuperar una comunicación permanente, encontremos formas de articulación más efectivas, fortalezcamos nuestra radicalidad constructiva y la visión crítica que deben caracterizar siempre al movimiento, ampliando el análisis colectivo de los planos cotidiano-excepcional, local-nacional, privado-público.
A partir de un amplio consenso a favor de la autonomía del movimiento y para preservar la igualdad en las condiciones de participación en el ENF2010, se ha decidido que ésta sea a título individual. Además, sin limitar la participación de mujeres que se encuentran en proceso de asumirse plenamente como feministas, la línea del encuentro estará acotada por los tres ejes de auto-adscripción que nos dan identidad, nos aglutinan y nos distinguen respecto a otras corrientes ideológicas y políticas del movimiento amplio de mujeres:
a) La lucha contra toda forma de violencia hacia las mujeres;
b) El reconocimiento y promoción de los derechos sexuales y reproductivos, así como del aborto libre y seguro y;
c) El respeto y defensa de las diversas identidades sexo-genéricas y orientaciones erótico-afectivas.
Éstas han sido las demandas históricas del movimiento feminista, en ellas se han centrado nuestros esfuerzos y en esos ámbitos hemos cosechado algunos triunfos.
Somos un movimiento político que cuestiona el orden social patriarcal y que busca la transformación radical de las instituciones sociales y las estructuras de poder a nivel local y nacional. Por ello, las invitamos a reflexionar sobre la importancia de consolidar y hacer avanzar la organización y fuerza política feminista para construir el país al que las mexicanas tenemos derecho.
¡Sean todas ustedes bienvenidas!